Este episodio explica por qué el cuerpo no distingue entre un peligro real y una preocupación constante. Se analizan las diferencias entre miedo y ansiedad y las señales físicas que los acompañan. Por qué moverte regula el sistema nervioso y cómo los deportes de resistencia pueden ayudarte a proteger tu salud mental en el día a día.

Cómo preocuparte puede arruinarte

El episodio diferencia con claridad ambos conceptos. El miedo aparece ante una amenaza concreta e inmediata; la ansiedad, en cambio, se alimenta de escenarios futuros que no están ocurriendo. El problema es que el sistema nervioso no hace distinciones finas: activa la misma respuesta de alerta, eleva el tono simpático y mantiene al cuerpo en un estado de tensión continua. Respiración alterada, pulso elevado, fatiga mental y problemas de sueño son señales habituales de este bucle.

A partir de ahí, se plantea una herramienta directa y accesible: el movimiento. Los deportes de resistencia permiten descargar ese exceso de activación, regular el sistema nervioso y devolver al cuerpo a un estado más estable. No como evasión, sino como regulación fisiológica. Moverte le dice a tu cerebro que la amenaza se está gestionando, incluso cuando el origen es mental.

Consigue

La Guía de HdlR

Y encuentra la información que buscas en tan solo 3 clics.

Déjanos tu email y te la enviamos gratis.